Nihonchiri, El Té en ruta
(Angélica Pérez Germain)
Primer martes de septiembre, Manchaca Lira. 5 de la tarde. Visita junto a C.A. La galería está sin gente.
(Angélica Pérez Germain)
Primer martes de septiembre, Manchaca Lira. 5 de la tarde. Visita junto a C.A. La galería está sin gente.
El catálogo es poco habitual, más cómodo para el bolsillo, mejor objeto. La exhibición consiste en una instalación+video+fotografía+objetos. Es el resultado de un viaje de investigación-proceso artístico a Japón que observa y significa el procesamiento del té. La materia-planta-bebida “tiene cultura”, es viaje, cruce de fronteras nacionales (de importación-exportación), como el té que toman los albañiles y obreros afganos que viven en Irán ilegalmente, como se ve en Barán y otras películas iraníes.
A modo de Inventario de lo visto tenemos:
Un registro fotográfico de la instalación de Angélica Pérez en Kyoto, el año 2002.
Fotografías de plantaciones de té en Japón, un jardín zen, hojas de té, una fábrica o procesadora.
También fotografías de una oreja, ojo y boca de la artista cubiertos de polvo de té.
Objetos relativos al procesamiento y ceremonia del té.
Té en el suelo, entre las dos columnas de la galería y que uno puede pisar descalzo.
Un televisor que muestra un video del proceso del té en la fábrica.
Pero especialmente, a un costado de la galería hay espacio que ha sido cerrado para generar un ambiente separado, silencioso y, aunque pequeño, contemplativo. En una de las paredes de este espacio se proyecta el video de polvo de té cayendo entre piedras giratorias. En el piso, sobre una alfombra, hay unos particulares objetos, especies de asientos de madera. Hay que probarlos.
El conjunto de la obra da la impresión de tratarse de un foto-documental, de estar en presencia de un arte visual que recoge, registra, sigue, registra, investiga, registra, exhibe la transformación del té desde la planta a la bebida, algo que nunca hubiésemos podido llegar a ver si no en el National Geografic.
Esta operación que vincula lo documental con la creación aparece también en el cine, y sobre todo en el cine de J. L. Godard, o en Kiarostami y Ruiz. ¿Es una característica del cine contemporáneo no hacer la diferencia entre ficción y realidad? si Godard tiene escaso interés en distinguir el arte del documental (Nuestra Música) ¿es el proceso uno sólo y en el que ya es difícil separar arte de realidad?
El conjunto de la obra da la impresión de tratarse de un foto-documental, de estar en presencia de un arte visual que recoge, registra, sigue, registra, investiga, registra, exhibe la transformación del té desde la planta a la bebida, algo que nunca hubiésemos podido llegar a ver si no en el National Geografic.
Esta operación que vincula lo documental con la creación aparece también en el cine, y sobre todo en el cine de J. L. Godard, o en Kiarostami y Ruiz. ¿Es una característica del cine contemporáneo no hacer la diferencia entre ficción y realidad? si Godard tiene escaso interés en distinguir el arte del documental (Nuestra Música) ¿es el proceso uno sólo y en el que ya es difícil separar arte de realidad?
La obra de Angélica Pérez es conocer mediante el registro fotográfico el proceso del té antes que la ceremonia de tomar té. Reconocemos lo silencioso del proceso (ningún video tiene audio) en toda la obra tal como estamos acostumbrados a reconocerlo en un jardín zen o en un grabado japonés. (¿Y en kurosawa?)
Haber podido tomar té hubiera sido magnífico.
A.Bloch
p.d. :
((se ve buena la instalación en Tokio.))
4 comentarios:
the simplicity of tea
la verdad no tengo nada real que acotar a esto , nada que pudiese ser realmente escencial.
me gusta como escribes , no he visto la expo, suena conceptual y detesto mucho de lo conceptual, independiente de lo formal y en moda que este.
saludos y eso
[EL VELOSO]
a que apunta el texto?
aproximarse al montaje en tanto metafora de la maquinaria documental de masas?
a resolver la escencia del te como balsamo de la industria de exportacion? (seria mejor hablar de las telas)
recordarnos que hay una exhibicion en la UCT?
me quedan vacios respecto a lo escrito
se valora la atencion semantica a lo que se esta presentando en los pocos soportes que tiene temuco.
gracias
Agradezco los comentarios y, a raíz de las preguntas de Eduardo aprovecho de decir, a cuasimodo de editorial, que lo que pretende el texto y el espacio es presentar (y almacenar) experiencias artísticas en Temuco (Principalmente). La selección de dichas experiencias es personal y en atención a mis recorridos y distracciones en la ciudad. Lo que guía el ejercicio es el afán de vincular los espacios y momentos artísticos locales con una reflexión en torno a las posibilidades de sentido que propone el lenguaje artístico más allá de los medios que sustentan cada texto.
También es una manera de decir "lo que hay" (se exhibe, instala, presenta, muestra, etc.) en determinado momento y referirse acerca de lo qué se trata en cada espacio y oportunidad, algo de lo cual, en lo que respecta al arte en Temuco no he podido encontrar información ni impresa ni electrónica.
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